Rumbo

Dale rumbo a tu dinero.

Tus cargos llegan
solos.

Rumbo lee los correos de alerta que tu banco ya te envía y los convierte en movimientos. Tú solo los revisas.

Cómo funciona

1. Conectas tu Gmail

Le das permiso a Rumbo para leer únicamente los correos que vienen de tu banco. Ningún otro correo se lee ni se guarda.

2. Rumbo los entiende

Cada alerta se convierte en un movimiento: comercio, monto, fecha, tarjeta y categoría. Sin digitar nada.

3. Tú decides

Confirmas o corriges la categoría una vez por comercio. La próxima vez Rumbo ya sabe.

Bancos que Rumbo lee hoy

Si tu banco no está en esta lista, Rumbo te lo dice de frente en vez de mostrarte una pantalla vacía. Vamos agregando más.

Qué hacemos con tus correos

Rumbo pide permiso de solo lectura a Gmail y lo usa con una lista fija de remitentes: las direcciones desde las que escriben los bancos de arriba. No buscamos, no leemos ni guardamos nada más.

No vendemos tus datos. No los usamos para publicidad y no los compartimos con terceros para que te vendan nada. Nunca.

No pedimos las claves de tu banco. Rumbo no entra a tu banco ni puede mover dinero. Solo lee correos que ya te llegaron.

Lo quitas cuando quieras. Desde Ajustes en la app, o desde tu propia cuenta de Google. Al desconectar, borramos el permiso.

El detalle completo — qué guardamos, por cuánto tiempo, y cómo pedir que lo borremos — está en la política de privacidad.